Después de un recorrido gastronómico a pie por la ciudad; que mejor forma de despedirme de Bogotá que con el beer tour que ofrecían en el the cranky croc hostel; 5 paradas para llenarnos de las mejores cervezas bogotanas; o al menos esto pensé. llegamos a este lugar pintoresco, lleno de instrumentos musicales tradicionales, con jarras de barro que decían masato y chicha. Entonces el guía nos presentó aquella vasija de totumo, saco varias; una a una las fue llenando de aquel liquido de color amarilloso y que a la distancia olía más a cambucha que a cerveza. La chicha y la cerveza son primas cercanas y aunque por la diferencia que hay entre sus ingredientes los expertos no dirían que son lo mismo; las dos tienen muchas similitudes;  las dos son bebidas en que se fermentan ingredientes vegétales, hoy les puedo decir que tal y como nuestros ancestros nativos colombianos hace miles de años; nosotros vamos a comenzar este recorrido cervecero, tomando lo mismo que ellos tomaron, sin duda alguna la chicha fue la primera cerveza que se bebió en Colombia o por lo menos lo más cercano.  

De repente  dijimos salud y comenzó una musica de flauta que inundó de magia el lugar, cada sorbo de la chicha alimentaba el alma y nos llenaba de colombianidad; salimos por las calles que estaban llenas de gentes, viernes por la tarde hora perfecta para descubrir la vida bohemia de las juventudes en la ciudad; caminamos montañas creo yo; para mi un escandinavo  que no tenia muchas rutas empinadas esto eran las calles bogotanas montañas; unas cuadras mas y llegamos; muy divertido el letrero que estaba en la entradas de aquel lugar nuestra siguiente parda; sabes que significa skal? le pregunte a luciani nuestro guía y me respondió sonriente:  

—si; —salud en escandinavo— 

—Así es amigo; —muy bien le dije— 

Entramos, tomamos una cerveza que buscaba preservar la memoria de las minorías colombianas; así  había sido todo el recorrido; una historia de las gentes, de las culturas colombianas expresadas  y protegidas en cada cerveza; en cada parada una diferente aun mas original que la otra; con las historias que luciani nos contaba; comencé a entender poco a poco que esto era mucho mas que solo beber y embriagarse; estos momentos en cada mesa en cada lugar que visitamos con cada colombiano que nos encontrábamos; este tour nos estaba de verdad mostrando la realidad; la gente que se abría para nosotros los visitantes de una manera especial; era asombroso esto nunca paso en ningún otro tour le dije a luciani; los colombianos estaban dispuestos a hablar con orgullo en cada parada sobre lo que fue, lo que es y lo que verdaderamente significa su gigante mezcla de culturas la verdadera colombianidad.   

Por. Fredy calderon